PNG usa compresión sin pérdida, pero se puede reducir mucho el tamaño: al bajar la calidad, la imagen usa menos colores (cuantización) y se mantiene la transparencia, ideal para capturas de pantalla, logotipos y gráficos. Con la calidad máxima (90 o más) la compresión es totalmente sin pérdida y cada píxel se conserva. La versión con menos colores solo se usa cuando ahorra al menos un 10 %.